Día de la mamá - Día de la madre - Mensajes

El día de la madre es una fecha muy especial para decirle a tu mamá cuánto la quieres ya que los sentimientos que tenemos hacia ella no tienen fin.Les deseo un feliz día de la madre a todas las mujeres con hijos alrededor del mundo.

Yo quiero muchísimo a mi madre, no sé cómo será verdaderamente su vínculo con ella pero el mío es muy fuerte. Al pasar los años me di cuenta de que ella también cometía errores, que no era una mujer perfecta, pero no por eso dejaré de quererla y de ser mi ma. Ella me consentido en exceso, pero también me ha llamado la atención como ninguna otra persona.

Las madres son personas extremistas cuando se trata de que su hijo se encuentre bien y sea feliz. En suma, tu madre es única, por lo que debemos celebrarle su día de una manera especial. Aqui les dejamos algunos saludos por este día tan especial:

:: Quiero que hoy seas consciente de que mi aspiración es verte siempre feliz, y a pesar de tener pequeñas riñas, cuando me acuerdo de ti mis lástimas desaparecen y soy muy feliz. Te agradeceré por el resto de mi vida por ser quien eres y como eres. Feliz día de la madre.

:: Por tu personalidad tan única, por siempre comprenderme y disculparme por todos los errores que cometí, por el amor que siempre me brindas, para mí eres y serás siempre la mejor mamá del mundo y no existe ningún diploma que valga más que este. Mamá, feliz día.

:: Siempre me cuidaste aunque yo siempre estuve ahí molestándote, por eso tú eres la mejor mamá que una persona pueda tener. Feliz día de la madre.

:: Mamita linda ,gracias por darme el apoyo y el resguardo de tus brazos el primer día que empecé a caminar. Sin ti no lo hubiera hecho.

:: Viejita preciosa gracias por cada cumpleaños que celebramos y por cada vela que soplé contigo.

:: Mamita adorada gracias por siempre acompañarme sin falta cuando estaba feliz pero también cuando estaba triste.

:: Querida mamita tengo que admitir que existieron veces en las que estuve enfadada contigo, salieron palabras de mi boca que debieron permanecer en mis pensamientos mas nunca dejaré de sentir un gigante orgullo hacia ti. Te quiero mucho mamá.

:: Mi mama me ha hecho reír, me ha secado las lágrimas, me ha abrazado muy fuerte, me ha visto triunfar, me ha visto fallar, me ha echado porras, me ha REGAÑADO, me ha consentido, me mantiene fuerte. Mi mama es la promesa de Dios, de que tendré una amiga para siempre. En pocas palabras mi mama es la MEJOR DEL MUNDO, TE AMO MAMÁ! Pégalo en tu muro si te sientes orgullosa de tu mamá.

:: Este es el dia màs triste de mi vida,es la primera vez que no te podre saludar,no sabes cuanto me haces falta,es un dolor inmenso que nadie se puede imaginar,y que nunca pense tendria que pasar,afortunados ustedes si tienen a quien saludar….,yo te amare hasta la eternidad…,mi querida viejita adorada,gritare hacia el cielo para que me puedas escuhar ,feliz dia de la madre !.

En síntesis, no es necesario esperar hasta que llegue este día para expresarle nuestro amor a nuestra madre. Diariamente le demostramos lo que sentimos por ella, nuestro amor y agradecimiento, con nuestras acciones y nuestras actitudes. Ella fue la que nos creó y nos hizo como somos. ¡Gracias mamá, feliz día!

Cartas día de la madre - Modelos

Aquellas personas detallistas que no tienen la idea de como realizar una carta por el día de la madre aqui les dejo un modelo para que se guien y puedan elaborar la carta a su mama, espero que les guste.


Mi querida madre:

Desde el día en que me diste a luz, has sido una madre maravillosa. Me es muy difícil escribir esta carta porque tengo mucho que decir y si me propusiera decir todo, jamás terminaría.

El Día de la Madre es un día especial para conmemorar a las madres del mundo que han trabajado muchísimo para que sus hijos tengan una buena vida. Estoy muy agradecido de tener una madre como tú porque eres una persona tan especial que siempre estarás en mi corazón. Tengo muchos recuerdos de mi niñez, cuando jugabas conmigo y me cuidabas. Cada momento que pasaba contigo era una experiencia inolvidable.

Has sido una madre magnífica todos y cada uno de los días de mi vida. Quisiera agradecerte por haber estado a mi lado siempre que te necesité. Eres una joya en mi vida. Cuando estoy triste, nunca dudas en hacerme reír para que me sienta mejor.

Si alguien me pidiera que te describa, le diría que eres una persona muy lista, cariñosa, afectuosa, dedicada, amable, trabajadora, y lo más importante, un hermoso ser humano tanto por dentro como por fuera.

Estoy contento de haber decidido asistir a la UCLA porque no quiero alejarme de ti. Te necesito en mi vida para que me motives a trabajar duro hasta realizar mis sueños.
Para finalizar, me gustaría decirte que cada día le doy gracias a Dios por haberme dado una madre tan asombrosa como tú. Te amo ahora y para siempre.

Con mucho amor,
Tu hijo

Carta a mamá - Día de la Madre

 Cartas día de la madre - Carta a mama - Día de la madre
Mami, hoy te escribo esta sencilla y humilde carta, por tantas, pero tantas cosas... la principal porque te quiero, y además porque hoy es tu día, es bueno saber que existe este día, realmente creo que cada hijo en este mundo tiene que estarle agradecido a su madre por cada cosa, quizás haya chicos que ya no la tengan; yo le doy gracias a Dios porque te tengo, y porque todavía puedo compartir cada minuto de mi vida contigo; por eso te escribo esto, para poder de alguna forma expresarte todo lo que siento: 
 
* Gracias mamá por ese día en que me enseñaste a dar mi primer pasito, porque me diste la seguridad de tus brazos, que me sostuvieron siempre para que no me caiga. 
 
* Gracias mamá porque junto a ti aprendí el significado de la palabra más hermosa, AMOR. * Gracias mamá por cada velita que me ayudaste a apagar. 
 
* Gracias mamá por pasar noches enteras orando y velando por mi cuando yo estaba en un problema o cuando estaba enfermo. * Gracias mamá por compartir todas mis alegrías y por ayudarme en mis tristezas. 
 
* Gracias mamá por escucharme, aconsejarme, por luchar por mi, por darme tu hermoso hombro para que pueda llorar en él, y compartir tus lágrimas para luego sonreír porque juntos habíamos encontrado la solución. 
 
* Gracias mamá porque hiciste cumplir mi mayor deseo y quizás el sueño de mi vida, porque sufriste día y noches enteras en hacer lo mejor para que yo pueda ser feliz. Es tanto lo que tendría que escribir, que se acabaría la tinta. Pero sé que mis labios no podrían nunca dejar de decir todo lo que siento por ti, todo lo que tengo que agradecerte; ni tampoco mi corazón dejaría jamás de quererte, porque el día que eso suceda entonces ya no latiría. Mami gracias, sólo gracias y recuerda que te súper quiero y disfrutá al máximo este día que es el mejor porque es sólo tuyo, sólo tuyo mamá.
 

Día de la madre

HISTORIA

Mientras algunos atribuyen la celebración del Día de la Madre a una estrategia mercadotecnica y comercial, la realidad es que su origen tuvo un sentido muy diferente.

Las celebraciones por el día de la madre se iniciaron en la Grecia antigua, en las festividades en honor a Rhea, la madre de Jupiter, Neptuno y Plutón.

El origen del actual Día de la Madre se remonta al siglo XVII, en Inglaterra. En ese tiempo, debido a la pobreza, una forma de trabajar era emplearse en las grandes casas o palacios, donde también se daba techo y comida.

Un domingo del año, denominado «Domingo de la Madre», a los siervos y empleados se les daba el día libre para que fueran a visitar a sus madres, y se les permitía hornear un pastel (conocido como «tarta de madres») para llevarlo como regalo.

Esta celebración se desarrollaba colectivamente, en bosques y praderas.

Aunque algunos colonos ingleses en América conservaron la tradición del británico Domingo de las Madres, en Estados Unidos la primera celebración pública del Día de la Madre se realizó en el otoño de 1872, en Boston, por iniciativa de la escritora Julia Ward Howe (creadora del «Himno a la república»). Organizó una gran manifestación pacífica y una celebración religiosa, invitando a todas las madres de familia que resultaron víctimas de la guerra por ceder a sus hijos para la milicia.

Tras varias fiestas bostonianas organizadas por Ward Howe, ese pacifista Día de la Madre cayó en el olvido. Fue hasta la primavera de 1907, en Grafton, al oeste de Virginia, cuando se reinstauró con nueva fuerza el Día de la Madre en Estados Unidos, siendo Ana Jarvis, ama de casa, quien comenzó una campaña a escala nacional para establecer un día dedicado íntegramente a las madres estadounidenses.

En memoria de una madre

Luego de la muerte de su madre en 1905, Jarvis decidió escribir a maestros, religiosos, políticos, abogados y otras personalidades para que la apoyaran en su proyecto de celebrar el Día de la Madre, en el aniversario de la muerte de su propia progenitora, el segundo domingo de mayo.

Tuvo muchas respuestas, y en 1910 esta fecha ya era celebrada en casi todo Estados Unidos.

En 1914, el Presidente Woodrow Wilson firmó la proclamación del Día de la Madre como fiesta nacional, que debía ser celebrada el segundo domingo del mes de mayo.
La primera celebración oficial tuvo lugar un día 10 de mayo, por lo que este día fue adoptado por muchos otros países del mundo como la fecha del «Día de las Madres».

En México, los aztecas ya honraban la maternidad

A la madre de Huitzilopochtli

Honrar la maternidad también fue característica de las culturas que poblaron Mesoamérica antes de la Conquista. Una de ellas, la azteca, rendía culto a la madre de su dios Huitzilopochtli, la diosa Coyolxauhqui o Maztli, que según era representada por la luna.

La mitología cuenta que durante la creación del mundo fue muerta a manos de las estrellas, que celosas, le quitaron la vida para que no diera a luz a su hijo Huitzilopochtli, quien representaba al sol, sin embargo, éste sí pudo nacer, venciendo a las tinieblas.

Los indígenas rendían especial tributo a esta diosa y dedicaron a ella hermosas esculturas en oro y plata, que no sólo revelan profundo sentido artístico sino la importancia tan grande que ellos concedían a la maternidad.

La peregrinación al Tepeyac

El más representativo de estos rituales era el celebrado a mediados de la primavera, en el cerro del Tepeyac, con el fin de honrar a la madre de los dioses, Tonantzin, cuyo nombre significa «nuestra madre venerable».

Los festejos a la maternidad entre los aztecas eran de carácter sacro. Peregrinar desde distintos puntos del antiguo México para honrar a Tonatzin, era un acto de comunión cósmica y una ceremonia de reconocimiento a la propia madre.

Tonatzin, como dice la historiadora Bibiana Dueñas, «era “la Madrecita”, y tenía por mayor atributo la vida; ella la daba. De allí su importancia y su fuerza más grande. Era el elemento vital de la sangre y, por lo tanto, también la guerra y la muerte eran sus atributos». En las fiestas se le invocaba como «madre de las divinidades, de los rostros y los corazones humanos». Tonatzin aparecía muchas veces, según cuentan, como una señora vestida elegantemente de blanco; de noche gritaba y pregonaba.

También cuentan que traía una cuna a cuestas, como quien trae a su hijo en ella; iba al mercado y se acomodaba entre las otras mujeres; más tarde desaparecía, abandonando la cuna por ahí. Cuando las otras mujeres advertían la cuna estaba olvidada, se asomaban a ella y encontraban un pedernal, con el cual se hacían sacrificios en su honor.

Día de la Madre - Historia

La conmemoración oficial del "Día de la Madre" se remonta a los tiempos de la antigua Grecia cuando Rea era la gran madre de los Dioses. A lo largo de la historia se van encontrando manifestaciones de esta celebración. En la Inglaterra del siglo XVII se celebraba el "servir de domingo". Ese día las sirvientas iban a sus hogares a visitar a su madre, y festejaban el encuentro con una torta. No sería hasta el siglo XX que esta conmeración recibiría un carácter oficial de la mano de Anna M. Jarvis. Tras un encuentro familiar con motivo del tercer aniversario de la muerte de su madre, esta profesora americana tuvo la idea de dedicar un día a todas las madres. A raíz de aquí el segundo domingo de mayo de 1907 se celebró por primera vez el "Día de la Madre".

Anna Jarvis prosiguió su campaña por el "Día de la Madre" y finalmente el 10 de mayo de 1908 se celebró esta fecha públicamente.

En la Iglesia Episcopal de Grafton en West Virginia hay constancia de este hecho con una placa conmemorativa. Esta fecha fue decalarada oficial en 1910 por parte del gobernador del estado de West Virginia, William Glascock. En mayo de 1914 Anna consiguió que esta fecha fuera incluida en el calendario federal de los Estados Unidos. En poco tiempo, más de 40 países adoptaron esta conmemoración.

En homenaje a una persona tan especial, en el Día de la Madre no es necesario ningún regalo de gran valor, este concepto fue implantado por el comercio. Es suficiente ofrecer algo simbólico: una flor del jardín, una postal, un poema...o un simple abrazo afectuoso, unas palabras de ternura, de reconocimiento...un simple gesto para que se sienta querida.